Cada época ha tenido a su Torquemada


Los irracionalistas resuelven la frustración de sus utopías totalitarias de libertad e igualdad con teorías conspiracionistas en todos los niveles que terminan en la mayoría de los casos siendo erróneas y funcionales a contraconspiraciones despóticas como el caso del nazismo. Por ejemplo en el plano internacional suelen acusar que un grupo de hombres con todo el dinero deciden el destino de la humanidad. Pero olvidan el poder físico y el poder político, “el dinero puede hacerse de las armas que necesite” aducen, pero si fuera así, el dueño de las armas no demoraría en percatarse y en hacerse de todo el dinero además de todas las armas. En el plano local los irracionalistas neoliberales reclaman protección física, pero libertad económica olvidando el poder del dinero que puede hacer que un hombre padezca el poder de otro sin necesidad de recurrir a la fuerza física, los marxistas dicen que todo el poder está en el dinero porque corrompe todos los espíritus y declaran la impotencia de la política, quieren disolver el Estado porque creen que su proletariado tendrá cuando tome el poder tal grado de altruismo que no surgirán grupos para dominar a otros grupos y magicamente no necesitarán instituciones políticas para controlarlos, además no obstante recurren a la política para llegar a disolver el Estado, es decir que declaran a viva voz la impotencia de la política, pero usan métodos políticos para disolverla, esperan tan confiados la inminente llegada del socialismo que no han ofrecido un dedo de resistencia al fascismo cuando llegaba, confiados en que estarían solo unos meses, que venían solo a terminar de hundir al capitalismo, a facilitarle la tarea de parto y tomarían el Estado caminando sin disparar un solo tiro. Los monetaristas reclaman que la política solo sea usada para su utopía de un capitalismo sin trabas protegiendo la propiedad, no quieren que la política ponga límites económicos aunque sí reclaman límites físicos, demostrando su ignorancia sobre la paradoja de la libertad que demuestra que la libertad infinita anula a la libertad y deberían comprender que así como reclaman límites a la libertad física y política es necesario limitar el poder económico ya que el poder económico ilimitado también impide la libertad, el marxismo y el capitalismo sin trabas apoyan por distintos motivos el ascenso del fascismo al poder, los primeros con la falsa ilusión historicista repetidamente refutada de que el fascismo acelerará el parto hacia el nacimiento del socialismo y con este la sociedad sin clases, los segundos para combatir al marxismo, así tanto los marxistas como los capitalistas del laissez faire saludaron la llegada del nazismo, los segundos incluso le financiaron la propaganda, la ideología había sido financiada por la monarquía en el siglo anterior, ignorando que cuando el nazismo llegaría al poder perseguiría tanto a marxistas como a capitalistas y se quedaría con su dinero ya que sumaba al poder físico, la política y con el dinero solo no iban a frenarlo y tuvieron que quitarlo del poder con un costo de vidas altísimo. César accedió al poder porque sus acreedores creían que era la única forma en que les pagaría sus deudas, pero olvidaron que una vez en el trono, tendría poder político y tuvieron que olvidarse de sus acreencias, los fascistas siguen creyendo que lograrán su utopía supremacista, racista, nacionalista por la fuerza, desde luego no les interesa la igualdad y la libertad universal, pero también olvidan que nunca tendrán el poder político y económico por mucho tiempo, y finalmente tampoco podrán sostener el poder físico, el irracionalismo político crea ídolos políticos carismáticos, deposita el poder en las personas más que en las instituciones y olvida el poder del dinero y de la fuerza, confían en los gobiernos personales olvidando que gobernar por más leyes que legislen no les garantiza todo el poder que circula también entre el físico y el dinero que pueden derribar un gobierno, debilitarlo o torcerle el brazo, los marxistas también olvidan que el capitalismo intervencionista actual ha resuelto muchas de las demandas proclamadas por Marx cuando escribía el manifiesto frente a un capitalismo sin trabas tremendamente injusto con niños trabajando 16 horas que no le permitía imaginar siquiera que el Estado pudiera intervenir en la economía para reducir las diferencias ya que la realidad que le tocó de la revolución industrial y su capitalismo sin trabas solo le mostraban una política que se declaraba impotente ante la masacre, aunque es cierto que el estado no hubiera tenido el mismo poder negociador frente al capital sin la resistencia, sin la amenaza marxista, sin la guerra contra la esclavitud, sin el propio fracaso capitalista perfertamente anunciado y demostrado por Marx en el Capital, sin embargo no fue en donde el marxismo triunfó donde los trabajadores lograron mejoras, sino justamente donde no había llegado, en Inglaterra, a pesar que el marxismo acusaba que los trabajadores ingleses se habían aburguesado porque trasladaron el yugo a sus colonias, además el marxismo triunfó donde ni siquiera había llegado la revolución industrial contrariando la profesía del materialismo histórico y donde sí había llegado, incluso en las colonias en el SXX hubo mejoras, salvo las colonias donde el propio marxismo junto al neoliberalismo ayudó a acceder al poder al fascismo, como en Africa y Latinoamérica, donde la democracia se hace insostenible, tenemos el ejemplo opuesto oriental, las primeras y segundas economías en PBI son orientales, y en general el crimen organizado internacional no pudo acceder porque ahí no prosperaron los historicismos, el cristianismo no se pudo establecer, el irracionalismo neoliberal como crimen internacional no tuvo poder de injerencia frente al poder político local, tampoco la fuerza del crimen organizado internacional pudo contra el poder político local, más localistas que en en las colonias latinoamericanas y africanas, no estoy diciendo que no haya otras formas de irracionalismo en Oriente. Los irracionalistas políticos olvidan que mejor que procurar que gobiernen los mejores es procurar que cualquiera que gobierne no pueda causar mucho daño y pueda ser quitado por los gobernados sin recurrir a la violencia, crear democracias libres, solo posible si creen en el hombre y en su razón, sin lugar para que acceda el crimen organizado internacional. También en el caso de las colonias y de todas las sociedades cerradas el principal enemigo de la democracia, la libertad y la igualdad aunque ellos lo nieguen y tengan las mejores intenciones, también son los irracionalistas, es decir, los enemigos de la razón.
Los sociologismos y psicologismos son teorías que se caracterizan porque permiten establecer una frontera entre elegidos que la profesan y enemigos que no, sus argumentos no pueden probarse por métodos empíricos, de hecho la realidad los contradice permanentemente, pero dado que no obedecen a una lógica refutable siempre hay una forma de acomodar la realidad a la teoría, por ejemplo respecto a las vidas de los hombres, no la de los criminales y asesinos seriales que han gobernado y escrito lo que todos conocen como historia de la humanidad, sino la de todos los hombres, la del Soldado Desconocido, la del hombre común, anónima, pero real y completa, es una sucesión de calamidades, la teoría cristiana invierte el asunto, desarrolla la idea de que hacia el final de los tiempos los desposeídos poseerán el mundo, evita así explicar qué clase de Dios podría enviar calamidades, el islamismo puede prometer el cielo al que se inmole por Alá, pero hasta la fecha no ha ofrecido a sus afiliados ninguna prueba empírica de que alguien que se haya inmolado haya ganado el cielo. Esta propiedad que comparten los sociologismos y psicologismos es útil para dictar veredictos irrefutables, por ejemplo que todas las calamidades se deben a cierta nacionalidad, que Alá ha reclamado que una mujer sea apaleada por infiel, o en el caso de las morales positivistas de los historicismos modernos, el hegelianismo y el materialismo histórico, en el primero, que la fuerza de la raza dominante hace a la verdad y en el segundo que la fuerza del futuro vencedor, el proletariado, hará a la verdad. La moral cristiana se vuelca hacia el desposeído solo porque será el vencedor, en todos, la fuerza hace a la verdad. Es cierto que la moral es un arma poderosa para dar fuerza y para triunfar, pero también es cierto que esta forma irracional de elegir la moral permite evadir la responsabilidad y la crítica de los hechos. Al arrogarnos o delegar la autoridad del conocimiento y la moral se establece una frontera entre fieles y herejes, necesariamente incapaces e impíos, permite delegar la responsabilidad por la elección moral, el juez ya no es la conciencia, sino dios o un círculo de elegidos o el éxito histórico o cierto determinismo en el que solo cabe sentarse a esperar el desarrollo de los acontecimientos. Para interpretar el mundo podemos optar por el método racional crítico, el método racional no crítico o comprensivo o un método irracional. El segundo, el método racional no crítico o comprensivo se anula a sí mismo al presumir que puede justificarse racionalmente lo cual es un absurdo ya que no hay forma de llegar a través de la razón a demostrar que la verdad absoluta reside en determinado conjunto de hipótesis o teoría usando para la demostración como hipótesis la misma teoría, absurdo que ha sido ampliamente usado por sus detractores irracionalistas aduciendo, y con razón, que es más lógico ser irracional que racional no crítico. El racionalismo crítico es más modesto y humilde, es el método socrático que reconoce que solo puede jugar con teorías hipotéticas que no pueden aspirar a más que eso, a ser meras hipótesis y aproximarse mediante la prueba y el error, es decir mediante la crítica, y es precisamente la distinción de todo lo que se reconoce como científico en la actualidad. Dentro de los irracionalistas están los cientificistas, la gran mayoría de los científicos, que dejan el uso de la razón para sus ámbitos específicos y permiten que la irracionalidad reine en sus asuntos sociales y cosmogónicos. Cuando elegimos la forma con que interpretamos el mundo, racionalista o irracionalista,  estamos ante una decisión de índole moral porque está relacionado con el reconocimiento o la negación de que lo que une a los seres humanos, lo que los identifica como tales y el último de sus derechos es la razón y la potestad de cada uno a ser escuchado y a que sus razones sean tomadas en cuenta como juicios razonables y que lo más parecido a la verdad sea el conjunto de los juicios aceptados como válidos por toda la sociedad surgidos del intercambio social de razonamientos, además de someterlos constantemente a pruebas cada vez más rigurosas, siempre a la espera de una cercana refutación empírica, sin importar la fuente del juicio, ni existencia de autoridad alguna que pudiera evitar ninguna prueba a la que alguien quisiera someter a cualquier teoría en cualquier momento. Es el método de la comunidad científica en donde cualquiera puede presentar un paper o un cuestionamiento y nadie presume suficiente autoridad como para estar más allá de cualquier refutación, por el contrario, se incentiva y se busca la prueba empírica. Justamente un ejemplo opuesto que está generando perspicacias dentro de la misma comunidad científica por esta cuestión, es el caso de la llamada Teoría de Cuerdas que intenta desde hace algunas décadas explicar el campo gravitatorio en tamaños cuánticos y que aun no es falsable a pesar del tiempo transcurrido y por ese camino se está convirtiendo con el tiempo en algo más parecido a un círculo iniciático que a un método científico, aproximándose a las seudociencias de los irracionalismos, a pesar de haber nacido dentro de la propia comunidad científica y de tocar temas tan avanzados como la física cuántica. La forma de interpretar al mundo no hace a la moral, es la moral la que hace a la forma de interpretar al mundo y el racionalismo es la epistemología que mejor se lleva con los derechos humanos universales de libertad e igualdad que pregona el humanismo, porque confía en el hombre, a diferencia de los irracionalismos que confían solo en la razón de su círculo de iniciados, es decir que en última instancia no confían ni nunca confiaron en la razón universal del hombre. Las formas irracionales de pensar los temas sociales, es decir los sociologismos y psicologismos, que incluyen a todas las formas de delegación de la propia responsabilidad, de división entre elegidos y herejes y de rechazar a la razón: historismos, historicismos, esencialismos, conspiracionismos, relativismos y cientificismos, en toda época han habilitado la existencia incluso fortalecido círculos iniciáticos de lenguajes oraculares con la potestad sobre la vida de otras personas, con autoridad legal suficiente para dictar veredictos irrefutables apoyados en sus métodos irracionales autorizados para ajusticiar herejes que se niegan a profesar la religión establecida, para decirlo en términos modernos: para ajusticiar sin ajustarse a derecho. Cada época ha tenido su Torquemada. El cristianismo desde la Inquisición en adelante, el islamismo, el psicoanálisis, cuyas diferencias esenciales radican en una cuestión de honorarios, han dejado su tendal de hogueras. Es el caso de esos siniestros círculos de psicólogos, abogados y jueces católicos de la recoleta porteña abocados con absoluta impunidad a quemar herejes, quedarse con sus bienes y con sus hijos, demostrando con su éxito, de acuerdo a su propia moral positivista, su razón. Y aunque no fuera la principal o única motivación para elegir entre el racionalismo y el irracionalismo,  dejando de lado su peso propio la cuestión moral no es la única por la que el racionalismo es preferible, el otro motivo es más evidente, tiene que ver con las mejoras que logra respecto al conocimiento y a la vida social, basta con ver hasta dónde ha llegado la física teórica, por ejemplo puede hacer pruebas empíricas en un rango de aproximadamente 50 órdenes de magnitud desde lo infinitesimal del orden de 10exp-27 hasta las distancias astronómicas de 10exp26 y plantear y demostrar empíricamente teorías que contradicen hasta lo increíble a nuestros sentidos, a pesar de la irreverencia con que el intelectualismo pretende ignorarla aduciendo que son meros avances tecnológicos que no tocan a las esencias, como si fuera más razonable creer y sentarse a esperar esencias, en lugar de reconocer la humildad, humanidad y publicidad con que administra y avanza en su conocimiento, en contraposición con el estancamiento general de las sociologías iniciáticas, en su búsqueda de autoconfirmación en lugar de refutación, por su elogio del poder, sus utopismos totalitarios y sociologismos irracionales perseverando con una tradición mística anacrónica sumado al moderno tributo al poder y el desdén por la razón, a partir de Hegel, irradiado desde los modernos círculos donde siempre encuentran un lugar para reencarnarse los románticos sueños inquisitoriales y biologicistas de los iluminados como los mencionados círculos psicologistas católicos recoletos. Aunque evidentemente el despotismo y desprecio por la razón de las utopías racistas platónicas y hegelianas, no es el mismo irracionalismo del marxismo y ciertos cristianismos cuyas intenciones han sido de libertad y de igualdad y que por tanto irracionalismo no implica siempre, al menos en intenciones, antihumanitarismo, ni se puede demonizar ni mucho menos los sentimientos, los enemigos de la razón, con o sin intenciones, han sido siempre los mayores enemigos de la igualdad y la libertad, aunque no hay una naturaleza humana ni algo así como un progreso, nadie puede negar seriamente sin chocarse de frente con su realidad cotidiana, que el hombre ha avanzado en el conocimiento del mundo que lo rodea en las sociedades abiertas democráticas, es decir basadas en la razón humana universal y donde los gobernantes pueden ser quitados por los gobernados sin necesidad de recurrir a la violencia y que han sido los espacios donde más ha podido el hombre acceder a recursos para resolver sus contingencias para desarrollarse y manifestarse, sociedades donde el estado no interviene para dar felicidad, interviene en la regulación del poder físico, económico y político, para evitar la paradoja de la libertad infinita, única forma de asegurar la libertad de seres diferentes con iguales derechos a la libre autorrealización, al menos para los humanistas, quizá una esperanza sea que la física avance con su método basado en la razón lo suficiente para desentrañar los misterios de la mente humana que ayude a comprender que lo único que ha dado frutos al hombre es el desplazamiento gradual de un humanismo universal basado en pensamiento crítico y con esta comprensión que los enemigos de la razón no tengan lugar para seguir encendiendo hogueras ni sostener el crimen internacional organizado en sus formas colonialista, cipayista, imperialista, totalitarista, supremacista o nacionalista, todas utopías totalitarias sostenidas en creencias irracionales.
Los chicos nacen grandes críticos, no es fácil satisfacer sus demandas de conocimiento, pero si a cada pregunta la respuesta es “porque Jesús así lo quiso”, después de un tiempo se cansarán de preguntar, ya no preguntarán más nada. El racionalista no tiene un problema personal con Jesús, el asunto es que no lo tiene a mano para preguntarle. Ese chico cuando estudie recibirá el conocimiento sin cuestionarse, no será difícil normalizarlo. Cuando vaya a la Universidad y estudie una carrera dogmática, ya sabrá que lo que no le cierra porque no está lo suficientemente probado, es así porque Jesús así lo quiso, o porque papá así lo quiere, o porque la Sociedad así lo quiere o porque el director de la Universidad así lo quiere, o porque ese venerado filósofo ya lo dijo, o porque lo dicen en los medios, o porque lo dice la OMS, el partido político, el líder político, un superior, la estrella de rock favorita o una revista de divulgación científica, su raza, su utopía irracional, lo dicen en las redes, lo dice la mayoría, lo dice mi grupo, lo exige mi grupo, da igual, en ese hombre, la razón ha muerto. Si fuera un problema personal con Dios sería más fácil resolverlo, lamentablemente es una actitud, una inclinación con la que nace el hombre, la curiosidad del homo crítico que es aplanada por la educación, el brillo de aquellas preguntas habrá sido apagado por la impotencia de esa silenciosa sumisión para siempre. Así vemos esa masa de científicos habituados a refutar complicadas teorías en sus ámbitos, que no se les cae un planteo racional en cuanto a asuntos sociales o cosmogónicos ni bien cuelgan el guardapolvo. El traspaso de la autoridad divina a la autoridad intelectual fue directo, no necesitó ningún tipo de normalización adicional, por eso la facilidad con que pulularon los sociologismos y psicologismos, el irracionalismo contemporáneo abraza al poder, lo elogia, como parte del propio conocimiento, el poder hace a la verdad declara el postitivismo, el irracionalismo del monasterio se traslada sin modificaciones al círculo de psicólogos, círculos de abogados y jueces ortodoxos. Precisamente el lugar donde debería reinar la razón más que en cualquier otro lugar, la Justicia, a donde no tiene que llegar el irracionalismo militar, policial, religioso, positivista, seudocientífico. Pero es difícil para una persona que fue educada para no cuestionar, plantarse frente al irracionalismo, discernir, ser autocrítico, creer en la crítica, profesar la crítica con fe. El pensamiento irracional, indispensable para el imperio, la guerra, las bestias, la sociedad colectiva que asocia altruismo a colectivismo, que promete al hombre individual más de lo que la realidad puede ofrecer para que ceda por completo su individualidad al colectivo, nación, raza o estado, como no puede cumplir necesita dar una respuesta mágica, irracional, acusar a los rebeldes que se niegan a someterse de responsables de no poder satisfacer las promesas utópicas de un destino romántico de gloria. Es decir que tergiversa la realidad humana que no es ni ese destino de gloria prometido ni la absorción individual completa por parte de una propuesta holística, distorsionando la apreciación del hombre que se para desde pequeño frente al mundo para escrutarlo. Las sociedades de masa no permiten el cuidado que Sócrates tenía por sus discípulos a quienes les pedía que cuidaran de él porque sabía que en realidad lo que hacía con eso era cuidarlos a ellos, cuidar de su espíritu. En la actualidad, en la modalidad actual de enseñanza, a lo mejor que puede aspirar un maestro ya que no elije a sus discípulos ni es elegido por ellos, por lo general no hay una amistad,  es a procurarles los recursos para su desarrollo sin intervenir demasiado en sus espíritus. Similar a lo que al estado le corresponde garantizar a los ciudadanos, no es la felicidad lo que corresponde procurar, sino los recursos, el hombre tiene que buscar su propia manera de satisfacer su espiritualidad en libertad, no hay una forma, el estado solo tiene que intervenir ahí donde la libertad pretenda ser infinita. La naturalización desde la educación del pensamiento social irracional es la forma más antigua de dominación y el peor enemigo de la sociedad libre, humanista, que abraza al hombre como hombre con capacidad para razonar

Utopías totalitarias, nacionalismo y maltrato infantil

El precio a pagar por vivir en una región dominada por el racismo acomplejado de insalvables sentimientos de inferioridad criado en una ética de la castración, es perseverar en el absurdo, tonto y peligroso nacionalismo importado de aquella atrasada Prusia hegeliana de Guillermo Federico, donde un estafador intelectual, Hegel, agente del poder oficial prusiano, racista, totalitarista, heracliteano-platónico-aristotélico sin aportar una coma de conocimiento verdadero ni original, tomando todo prestado y desvirtuado para su oficina estatal, recrea esa estafa a la razón que es el nacionalismo, reconocido por el estado prusiano y ese su filósofo favorito y encargado de la escuela de filosofía estatal. Es también tener que convivir con esa sed vindicativa institucionalizada localmente de nacionalismo racista y su mentira justificada por su guía filosofal traída de una región lejana en el espacio y en el tiempo llamativamente aun localmente reivindicada.
Monumento al fraude a la razón autojustificado en que la razón debe estar al servicio del poder oficial, desde una ética historicista de utopía totalitaria, inevitablemente biologicista para mantener infranqueable el muro que separa la minoritaria clase gobernante, de otra forma el muro es vulnerable como lo veía Platón en su agudo análisis sociológico de Esparta y sus dificultades para mantenerse pura frente al imperio de la democracia ateniense. El individuo solo vale para servir a la bella verdad del romántico poder y dialéctica actividad que en absurdo mayúsculo iguala verdad a realidad y lo presenta como la nueva lógica que viene a liberar la razón de los límites kantianos y del principio de no contradicción. Identidad Esencial que necesita la contradicción para actualizarse, que convive con ella, irresoluta, el fin del pensamiento, de qué vale pensar si lo que es, es la única verdad con todas sus contradiccies. Idea esencial platónica en potencia aristotélica desplegada sucesivamente en su arrojado destino hasta su desarrollo final. Lógica tan seductora para nostálgicos reaccionarios utópicos estéticos y para idealistas populares desamparados y distraidos como peligrosa, pues lo verdadero de ayer puede ser falso hoy y todo acto de hoy es verdadero hoy por el solo hecho de manifestarse en el acto del Espíritu de la Nación que es el Soberano, Guillermo Federico de Prusia, cuyo realizarse, esencialmente bueno para la raza, crea verdad mientras escribe la Historia de la Humanidad, libro abierto a la vez único juez, quién más podría juzgar al que crea la verdad en acto, incapaz de manifestarse en su Personalidad Verdadera salvo en la guerra, necesitado de un conjunto de soberanos similares con quienes realizarse, es decir guerrear, y alcanzar la verdad, es decir la victoria pues la victoria hace a la verdad que será para la raza triunfadora, nos explica Hegel y su lista de filósofos racistas y fieles seguidores.
He aquí al reaccionario moderno en su resucitado intento heracliteano y platónico de detener el cambio de la ola democrática, recurriendo al nacionalismo sin ninguna originalidad, pues la misma idea de pueblo-raza superior está en La República y Las Leyes de Platón contraponiendo griegos y bárbaros y el esencialismo de las Ideas platónicas invertidas con la visión de causa final aristotélica, la Esencia no degenera, sino que evoluciona hacia su heroico destino. Y el mismo planteo holístico de justicia, belleza, sabiduría y verdad totalizada en el Estado, lo justo es justo si es justo para el Estado, lo bueno es bueno si es bueno para el Estado, etc, el individuo puede padecer los peores infortunios si es para el bien del Estado, etc. La verdad es importante solo para el individuo, pero no para el Estado, el individuo debe respetar la verdad, no así el Estado ni su clase gobernante que precisamente son los sabios. Para Platón el filósofo era un sabio, al contrario que para su maestro Sócrates para quien un filósofo era alquien que sabía lo poco que sabía y que sabía que la única herramienta con que contaba para saber algo más era la crítica. Una teoría para los nostálgicos reaccionarios que como en la Atenas de Pericles no encontraban freno racional ante el renovado avance del hombre crítico a partir de 1789. Para peor había pasado Kant para recuperar la confianza en la razón y la libertad, por suerte ya no estaba vivo para refutar las graves distorsiones sobre su teoría que lo desfiguraron en el supuesto creador de ese Idealismo al que siempre temió y criticó, incluso sospechando lo que vendría se adelantó a desvincularse de su ex discípulo Fletcher, otro oportunista hegeliano. Posiblemente haciendo caso a la máxima “en lugar de gastar energías enfrentando los sentimientos populares, usalos en tu provecho” sumaba al movimiento reaccionario, el movimiento popular que veía desesperanzado con envidia como los acontecimientos libertarios en Francia e Inglaterra después de doce siglos de cristianismo totalitario, crecían como en la democracia de Pericles y Sócrates veinte siglos antes. Esto podría explicar el éxito de un charlatán que justificó en su estilo charlatanezco que la filosofía estuviera al servicio del poder del Estado, es decir que fuera una charlatanería, a falta de toda argumentación, de extensas explicaciones oraculares y circulares. Ni a reaccionarios ni a desesperanzados importaba la verdad, importaba la dulce, iniciática idea de ser algo, formando parte de algo mayor, importante, qué podría ser más atractivo que pasar de la nada a ser el centro de la escena en el escenario del mundo que con insoportablemente largas y rebuscadas explicaciones sinsentido argumentaba irrefutable el principal de los filósofos. La peligrosa utopía totalitarista de Platón, aristócrata desesperado descendiente del último rey griego, Critio, que plantea con mil rodeos, seguramente reconociendo inconscientemente que mentía, una supuesta justificación racional para recuperar la pureza racial con matanzas como única forma de mantener incorrupta y a salvo de las tentaciones mundanas y de la degeneración del cambio, a la clase gobernante, su clase, necesaria ésta para sostener un holismo centrado en la figura del Estado, única forma de que todos los ciudadanos reciban justicia platónica, es decir reciban lo que les corresponde de acuerdo a su clase, si es clase gobernante todos los favores necesarios para gobernar, si es clase artesana o esclavo, la seguridad de que nadie le quitará el derecho a permanecer en esa clase para siempre, teoría rescatada de entre los muertos y pintada sin disimulo con los colores de la razón y de la libertad, pero, y dando el ejemplo quizá de su propia dialéctica de los opuestos, rechazando rotundamente en su antítesis la razón y la libertad que tan positivamente habían sido presentadas en su tesis inicial. Charlatán agente de un monarca  de una región que había sido invadida por Napoleón, que había logrado algunos éxitos militares y que debía unificar, sin universidades, la primera la crea Napoleón al invadir y anexar, acomplejada frente a una Inglaterra en ese entonces reina de los mares y de la ciencia, una sociedad con necesidad de sentirse parte de algo mayor. Los intentos de libertad siempre han tenido desde Heráclito y Platón su bella reacción utópica que añora el inmóvil e incorrupto colectivismo de castas, he aquí el moderno nacionalismo racista hegeliano que reina hoy y define a los Estados Modernos, al menos en las regiones más oscuras, farsa intelectual peligrosa por su evidente objetivo como agente de un emperador, por su absurdo, su éxito y sus efectos.
He aquí cómo describe Schopenhauer este período romántico de la filosofía oracular que él llamó «edad de la deshonestidad»
«El sentido de la honestidad, ese sentido de empresa y de indagación que impregna las obras de todos los filósofos anteriores, falta aquí por completo. Cada página es testimonio de que estos pretendidos filósofos no se proponen enseñar sino hechizar al lector»
El éxito de Hegel marcó el comienzo de la «edad de la deshonestidad», como llamó Schopenhauer al período del idealismo alemán y de la «edad de la irresponsabilidad» como caracteriza K. Heiden la edad del moderno totalitarismo, primero de irresponsabilidad intelectual y más tarde como consecuencia de irresponsabilidad moral: el comienzo de una nueva edad controlada por la magia de las palabras altisonantes y el irresistible poder de la jerigonza.
El mejor testigo fue Schopenhauer, idealista platónico él mismo y conservador, si no reaccionario, pero hombre de suprema integridad al que le preocupaba la verdad ante todo. Su competencia como juez en asuntos filosóficos no puede ponerse en tela de juicio. Por lo menos, hubiera sido difícil encontrar en su tiempo quien lo superase. Schopenhauer, que tuvo el placer de conocer a Hegel personalmente y que sugirió el uso de las palabras de Shakespeare —«esa charla de locos que sólo viene de la lengua y no del cerebro»— para definir la filosofía de Hegel, trazó el siguiente cuadro, excelente en verdad, del maestro:
«Hegel, impuesto desde arriba por el poder circunstancial con carácter de Gran Filósofo oficial, era un charlatán de estrechas miras, insípido, nauseabundo e ignorante, que alcanzó el pináculo de la audacia garabateando e inventando las mistificaciones más absurdas. Toda esta tontería ha sido calificada ruidosamente de sabiduría inmortal por los secuaces mercenarios, y gustosamente aceptada como tal por todos los necios, que unieron así sus voces en un perfecto coro laudatorio como nunca antes se había escuchado. El extenso campo de influencia espiritual con que Hegel fue dotado por aquellos que se hallaban en el poder, le permitió llevar a cabo la corrupción intelectual de toda una generación».
Así describe Schopenhauer el juego político del hegelianismo: «La filosofía, jerarquizada nuevamente por Kant… no tardó en convertirse en una herramienta al servicio de toda clase de intereses: por arriba, los intereses estatales, y por debajo, los intereses personales… Las fuerzas impulsoras de este movimiento no son, en oposición a todos estos aires y afirmaciones solemnes, ideales, sino que vienen a llenar fines perfectamente concretos, esto es, personales, oficiales, clericales, políticos, etc.; en suma: toda suerte de intereses materiales… Los intereses partidarios agitan vehementemente las plumas de innumerables amantes puros de la sabiduría… Por cierto que es la verdad lo que menos les preocupa… La filosofía es desvirtuada por parte del Estado, porque se la utiliza como herramienta, y por la otra, porque se la emplea para obtener provecho… ¿Quién puede creer realmente que de este modo salga alguna vez a la luz la verdad, aunque no sea más que como subproducto?… Los gobiernos convierten la filosofía en un medio para servir los intereses estatales y las personas hacen de ella una mercancía..».. 
«La filosofía es desvirtuada, por parte del Estado, porque la utiliza como herramienta, y por la otra, porque se la emplea para obtener provecho personal. ¿Quién puede creer realmente que de este modo salga alguna vez a la luz la verdad, aunque no sea más que como subproducto?».
Y finalmente el consejo de Schopenhauer al preceptor dehonesto «Si alguna vez os proponéis abotagar el ingenio de un joven y anular su cerebro para cualquier tipo de pensamiento, entonces no podríais hacer nada mejor que darle a leer a Hegel. En efecto, estos monstruosos cúmulos de palabras que se anulan y contradicen entre sí hacen atormentarse a la mente, que procura vanamente encontrarles algún sentido, hasta que finalmente se rinde de puro exhausta. De este modo, queda tan acabadamente destruida toda facultad de pensar que el joven termina por tomar por verdad profunda una verbosidad vacía y hueca. El tutor que tema que su pupilo se torne demasiado inteligente para sus proyectos, podría, pues, evitar esta desgracia, sugiriéndole inocentemente la lectura de Hegel».
Y para no ser menos, el buen alumno Heidegger escribía en 1933 «La Voluntad de Esencia de la Universidad alemana es una Voluntad de Ciencia; es una Voluntad de misión histórico-espiritual de la Nación Alemana, como Nación que se experimenta a sí misma en su Estado. La Ciencia y el Destino Germano deben alcanzar el Poder, especialmente en la Voluntad esencial»
El intento infructuoso de Platón practicado en sus monarquías amigas de mentir para ponerle un freno a la razón crítica, esta vez logrado. El descomunal esfuerzo kantiano de recuperarla de las extremos especulativos y su colosal trabajo para asentarla en terreno firme, aplastado.
Un agencia estatal de filosofía con licencia para mentir que inventa el nacionalismo, o más bien lo rescata de los cajones platónicos, Hegel y el idealismo alemán, al poner la razón al servicio del poder y sus intereses personales, la destruyeron. Así fue que quedó confinada prácticamente al dominio de la Física.
En la sociedad occidental las personas viven creyendo que el estado de derecho es la abolición de la fuerza, como si se tratara de una suerte de triunfo de la racionalidad sobre la fuerza, pero nada de eso ocurre, el derecho es la expresión más económica de la fuerza, la prueba está en que ningún derecho se sostendría si la fuerza no lo garantizara, por ejemplo las tierras reclamadas por las comunidades originarias fueron tomadas y son garantizadas por la fuerza, si su posesión estuviera a derecho también lo estaba entonces su posesión originaria y no hubiera sido legítima su expropiación lo cual es una contradicción, en cambio si aceptamos que su posesión es forzada, se ve claramente que también es ésta la que ahora evita que los pueblos originarios la recuperen ya que no existiría derecho a impedirlo, solo fuerza para hacerlo y este razonamiento se extiende a todo lo poseído ya sea por expropiación o por el pago con otra expropiación anterior y así sucesivamente en una serie hasta la expropiación originaria, este simple conocimiento sobre la realidad olvidado por el sentido común desvirtúa la realidad, no es imposible un estado de derecho, sería absurdo por otra parte suponerlo en una matriz de Estados con sus alevosos poderes punitivos, es una meta a alcanzar contradictoria ya que una sociedad educada en el fascismo de sus aparatos de educación y de su vida cotidiana privada y pública no está preparada para un estado de derecho en donde los derechos se garantizarían por sí mismos, el ser fascista occidental solo respeta los derechos porque un monstruoso poder punitivo lo garantiza con su fuerza y cuando un derecho es creado ex nihilo, por ejemplo la restitución de tierras a pueblos originarios, aun así solo la fuerza garantiza su duración y seguirá necesitándola mientras los valores occidentales respondan al fascismo. En occidente no gobierna una ideología político-económica, gobierna su componente más fascista y no es posible ganarle con un frente de derechos ni ideológico porque siempre el componente más fascista retomará todos los derechos que desee por la fuerza a través de cualquier estrategia, pacífica o bélica, que le permita llegar al monopolio de la fuerza y es que el componente fascista es un modo de ser que involucra un modo de gozar y un modo de relacionarse con el otro y a un modo de ser no se lo derrota, se lo transforma, la sociedad occidental tiene dos caminos, terminar con la existencia humana y todo tipo de existencia o transformarse desde su educación aboliendo su educación y modo de vida fascista hacia un modo de vida que legitime y haga posible esa ilusión que es el estado de derecho.
Combatir al modo de ser fascista con otro modo de ser fascista, es decir combatir a un partido político que se manifiesta en apariencia como un grupo aglomerado en torno a una expresión ideológica que involucraría aspectos socio-culturales, políticos y económicos con un frente que en apariencia expresa otra mirada, pero que sigue dispuesto a garantizar sus derechos por la fuerza, no hace más que potenciarlo, es lo que ha sucedido con los regímenes creados con la excusa de enfrentar al capitalismo, solo un frente, necesariamente internacional ya que de otro modo el Estado sería absorbido por otros Estados fascistas, que proponga en forma simple y clara la abolición de la educación y el modo de vida fascista podrá encaminarse hacia un verdadero estado de derecho, esto involucra la abolición de todas las instituciones actuales de los Estados modernos, el potenciamiento de ciertas ONGs y otras organizaciones civiles con modos internos no fascistas, con el tiempo, si se establece un sujeto que esté más en armonía con un universo real deseante, la desaparición de las neurosis y las perversiones, la desposesión, la desmilitarización y despolicización, podría ser que sobrevenga por sí sola, es posible que parezca una alternativa inocente desconocedora del lobo que supuestamente llevaría dentro cada hombre, lo cierto es que es la única alternativa viable de existencia, hacer carne en la conciencia su carácter de necesariedad es parte de la respuesta. Tal vez una manera de tomar conciencia de que nadie escapa al factor fascista ni aislándose ni en un subgrupo ni enfrentando con más fascismo ni siendo su aliado ni profundizando en su propio fascismo, es recordar que el último reducto, la última instancia de decisión inevitable sobre los deseos, la cristalización de toda norma, es decir las leyes, en estos estados fascistas es representada por humanos incluidos jueces, peritos, abogados y según el grado de fascismo del estado también por policías, y que estos humanos no escapan al carácter social fascista, entre estos humamos también el factor fascista será determinante y si un partido político gobernante fascista es cambiado por otro partido político con mejores ideas más justas eso no significa necesariamente que se esté haciendo algo con el modo de ser fascista, entre los humanos representantes de las leyes seguirá siendo hegemonía el fascismo, el deseo seguirá viéndoselas con el fascismo, no habrá cambiado nada más que la fachada, y es en ese momento, del cual ningún ciudadano, ningún ser humano, puede escapar, cuando el deseo está obligado a enfrentarse con el fascismo y cuando se ve claramente que todos son a la vez víctimas y victimarios de su neurosis y su perversión

Holy Motors

Mi interpretación de Holy Motors
La vida contemporánea se divide entre la actividad activa de actor -el mismo día es asesino, banquero, traficante de armas, director de orquesta, protagonista de película de realidad virtual, versiona la bella y la bestia, un padre divorciado, una anciana mendigando, un moribundo- siempre creando belleza para expectadores cada vez menos reales, la última actuación del día es su propia casa, su propia vida privada, este último personaje inversamente a los anteriores le causa rechazo y una profunda y triste melancolía, reiterar en la pasiva monotonía de monos de su propia familia reducida replicada en la infinita serie de monótonas casas idénticas pegadas de familias reducidas la falsa promesa que ingenuamente creerán de que “pronto nuestra vida va a cambiar, oh si oh si”. El hombre del comienzo de la película en su habitación retrofuturista ya no es ni actor ni espectador o mejor dicho es su propio actor de su propia película para sí mismo, descubre casualmente un pasadizo al pasado, es decir a nuestra época, y se encuentra en una antigua sala de cine con toda la evolución de esta subjetividad dual actor-expectador, dios-hombre, hombre-naturaleza, edipo-naturaleza, inconsciente-naturaleza, dialéctica hegeliana o cualquier otra dialéctica, alma-cuerpo, mito-realidad, representación-cosas elija el lector el nombre para dios y sus transformistas, desde una proyección del primer transformista famoso hasta el transcurrir cotidiano de un día común de la vida de un actor en un posible futuro próximo inmediato. El musculoso y forzudo transformista actuando en cámara rápida tirando con fuerza de una soga en un clásico del cine mudo contrasta con la sala absolutamente repleta de expectantes muñecos inertes, y en el pasillo central un enorme y armonioso perro negro y un niño avanzan juntos en un retorno del hombre como parte de la naturaleza dejando atrás esa divina dualidad manipulador manipulado que sumerje en la más oscura pasividad al hombre contemporáneo

romper con el fascismo

Cómo publicitarse un candidato frente a votantes que exclaman democráticamente -"Yo soy facho, ¿Y qué? respeta mi fascismo, ¿Acaso no escuchaste la voz del pueblo?, ¿No escuchas que vitorea el fascismo? ¿Dónde está sino, ese espíritu democrático que reclamas y tu compromiso de respetar la voluntad popular?" qué podría responder un candidato
-"no es eso lo que les conviene para sus vidas" 
Ya los oigo responderte
-"¿Quién eres tú para venir a decirnos qué es lo que nos conviene"
lejos de comprender la subjetividad que opera en su propio pueblo una miope y alienada dirigencia equivoca una y otra vez su dicotomía con particiones de liberalismos y socialismos desde una historicidad recortada y desorientada de un mundo idealista cuya Creación se ubicaría en el SXVIII y SXIX en el continente americano, desconociendo que el sujeto occidental de los Estados Modernos, ese que con sus propias falsas creencias y vivencias colaboran a propagar, se origina mucho antes, en la Europa Inquisitorial, a partir del diseño racional de una Policía para un Estado artificial en gestación que uniría reinos dispersos, en la herencia papal del derecho negativo romano, en la experiencia y práctica de la falsa acusación y persecusión con la caza de brujas, en el perfeccionamiento y pulido de sofisticados mecanismos de control social totalizante e individualizante que desde el primer día que Colón toca América adivinan y comienzan a proyectar el naciente poder papal, terrateniente e industrial europeo, con sus propias disputas internas, que vislumbran las posibilidades de un mercado mundial monopolizado por ellos de riquezas incalculables producidas por explotación primero involuntaria, luego voluntaria, habrá un auge de teorías racionalistas, en esa época, el saber pasaba por la representación, acerca del poder y de las sociedades y su administración, sin embargo no será suficiente con representaciones teóricas de leviatanes ni con un compendio de recomendaciones para el príncipe, ni convertir las relaciones de poder en un arte, tampoco sería suficiente con las amenazas y las promesas proféticas, ni razonar en las más adecuadas formas de administrar una ciudad o de procurar la unión pacífica de lobos o de minimizar el inevitable canibalismo cosmopolita de salvajes buenos.

Hará falta cientificar el objeto hombre porque una vez saqueado el mundo de sus riquezas, será imposible prolongar una explotación involuntaria en el tiempo, y una explotación voluntaria demandará algo más que técnicas de dominación, el sujeto que será explotado voluntariamente y que aceptará ceder el mundo a unas pocas manos y vivir al límite de la vida moribunda, no podrá ser ya más un hombre atemorizado por la amenaza de infiernos y de castigo físico, tampoco un hombre engañado con castas de sangre, de mundos a descifrar y con promesas de recompensas en futuros paraísos eternos, ni equivocado en sus opiniones, ni desesperanzado por las pestes, el clima y el hambre. El hombre que será explotado por su propia voluntad y que por su propia voluntad custodiará la corona habrá de ser un hombre normalizado.

Esta sofisticada evangelización para normalizar al hombre da como resultado la criatura fascista del Estado Moderno arrojado a colonizar un mundo y que hoy continúa siendo hegemonía.

En este sentido pierde relevancia el carácter liberal o socialista, no pasa por ahí la esencia de esa subjetividad que resulta incompatible con la democracia, esa esencia que lo hace incompatible con un sujeto democrático es el fascismo y yerran en la construcción de Otros, enemigos de la patria, a quienes ofenden ya que su sangre ha sido derramada arto frecuente en su defensa, mientras que es el propio Estado Moderno y su determinante Poder Punitivo el creador de la criatura.
Solo con promesas de proyectos vindicativos serían votados, entonces cómo prometer terminar con el fascismo a un occidente fascista que solo criticará su perversidad en su conciencia social, pero jamás en su intimidad y el voto es un acto íntimo ya que es secreto.
Explicarle a un sujeto fascista que no le conviene el fascismo es como explicarle a un mono que no le conviene ser mono,
Para qué lo creaste de esa manera, porqué permitís la venganza en la educación y en los aparatos ideológicos, acaso la disciplina autoritaria, los privilegios, la traición, la mentira, la trampa institucional, el refugio en la obediencia, el llamamiento a la obediencia ciega, el maltrato, la manipulación, la falsa acusación y la falsa sospecha, la invención de enemigos fabulescos y la complicidad y el perdón frente a los actos perversos evidentes ¿No son formas vindicativas en las que educas al engendro que después pretendes convocar con ideas de solidaridad?
Acaso la corrupción y la venganza que tanto criticas no son las grietas que encuentra la sociedad haciendo lo que mejor sabe hacer porque así lo aprendió en su forzada desigualdad para nivelarse y hallar una armonía en los recursos y en la justicia que les prometes y que nunca llega salvo en casos esporádicos que confirman la regla?
Si queres preservar tu reino, es decir, tu propiedad y tu herencia, y eso es
lo que pensaron los Papas, los monarcas ilustrados y los demás monopolios de los recursos, haces bien en mantener un Estado Moderno, juridiccional en el espacio de lo público, en tanto el estado de derecho sea un hecho, y veridiccional, es decir despótico y profético, en el espacio privado de la familia, la fábrica, el barrio y la escuela, entonces engendrarás sujetos que se someterán ciegamente al Poder, gozarán en la venganza sin límites, sin la cual su existencia es un permanente estar insatisfecho y un soñar con el paraíso que tú les habrás prometido, es decir que su frustración estará garantizada. No crees castas, crea clases para que se eduquen juntos en la movilidad social y escuchen de tí las mismas promesas, que compartan la misma utopía fabulesca que has de prometerles, ocúltales que ese paraíso que les prometes será un privilegio. La clase privilegiada gozara su placer vindicativo en el maltrato cotidiano a la clase inferior mayoritaria. Cuando la clase privilegiada, que no es más que un subgrupo minoritario que solo se distingue del resto por ostentar eventuales privilegios temporales, alcance tanto poder que se torne en una amenaza, aumenta la frustración de la clase mayoritaria recordándoles el paraíso prometido y culpa a la clase minoritaria, legaliza su persecución, el goce vindicativo hará el resto. Si en cambio, tu intención no es preservar tu propiedad y garantizar tu herencia, no engendres esa criatura retorcida normalizada a base de disciplica autoritaria fabricada para custodiarte, asegúrate que todos vean sus prometas de vida cumplidas, no prometas de más y convoca a la construcción, establece y promueve una educación amorosa, no enseñes a alcanzar el paraíso a través de la venganza, sino a vivir, no enseñes técnicas de venganza, sino modos de vida, no en el sentido de la vida humana moderna o la vida biológica moderna, sino formas de existir, alternativas, permíteles conocer el universo tal cual es sin disfraces que sean sus propios exploradores de su entorno y de su mente, recupera la crianza auténticamente amorosa, un auténtico intento de cumplir con las promesas. Se suele confundir para demonizar la competitividad con el fascismo, el sujeto competitivo es otro tipo de subjetividad manipulada, pero básicamente su esencia no es vindicativa, el homo competitivo acepta sin opción participar en un juego bajo las reglas de la ley y el orden, el ser fascista es un ser vindicativo que acepta la sumisión ciega hasta que se le entregue una presa para su placer sin riesgo, no tiene reglas, su única regla es la mentira ya que ninguna venganza ilimitada podría ser justificada por una ley avalada socialmente por eso necesita antes de satisfacer su deseo de venganza, fabricar una gran mentira que lo quite temporalmente de una eterna frustración de su inherente impotencia orgásmica y el placer vindicativo al que tú lo relegaste cuando lo criaste en torno al maltrato esquizofrénico como el que los hombres de los Estados Modernos viven actualmente en mayor o en menor medida, de lo contrario al demonizar al ser competitivo como a cualquier otro identikit social no estás haciendo otra cosa que erotizando a la criatura fascista que dices combatir, crear un enemigo está en la esencia del fascismo y para romper la paradoja hemos de decir que el fascismo no es un enemigo, sino tu propia creación cotidiana.


Interesante. Pasa que lo mismo podrìan pedir los pedòfilos. Es un oximoròn.
MR el fascista reune las perversiones, fuera de una crianza despótica no aparecen lo que conocemos nosotros como perversiones
CS La misma de un fascista, es como el personaje de Capusotto que come mierda y dice que èl no jode a nadie y que no lo jodan.
MR lo que ocurre es que la mierda del fascista es el maltrato, en eso radica su goce
CS Digo...el perverso que exprese por què no me dejan acercarme a los niños, si yo los amo?
CS Entonces no es antidemocràtico negarle la palabra y la acciòn.Siempre creì que la ùnica razòn vàlida para discriminar a otra persona es si èsta es nociva para el resto.
MR el perverso disfruta el dolor del otro esa es su venganza y no hay cultura que no rechace o que no haya rechazado esa conducta lo que yo estoy diciendo no es no tomar como enemigo al fascista sino jústamente dejar de criar seres fascistas, es nuestra relación con el poder punitivo que recorre desde la familia hasta la carcel lo que crea perversos, toda la sociedad es perversa es evidente en la cotidianeidad
CS La sociedad no es perversa, hay individuos perversos. El asunto es nombrar al pan,pan y al vino, vino. Si sos perverso, o fascista o golpista o canìbal, que se yo, apartado.
MR no estoy de acuero, para mí esta sociedad es perversa hasta el tuétano
MR esos crímenes espantosos que vos mencionas están a salvo de no ser condenados en cualquier sociedad, son demasiado espantosos para que pasen desapercibidos sin condena, pero la vindicación tiene otras formas más sutiles, más disimuladas, pero sobre todo y fundamentalmente más legales
CS Son puntos de anàlisis. Si uno persiste en comprender porquè un fascista, dejà que crezcan màs fascistas. O lo que sea.
MR en cierta forma hace falta tomar distancia de la sociedad alcanzar un punto de vista un poco distante quizá desde ese lugar pueden verse mejor las instituciones y prácticas sádicas que perduran dentro de la democracia
CS El fascismo no es resentimiento, eso es otra cosa. El facho es vocacional y una filosofìa de vida sin filosofìa, digamos. Primitiva y de clan.
MR no es resentimiento estoy de acuerdo, es impotencia seguida de goce, los prototipos de la bibliografía académica y de la literatura como Bataille o Sade que los describen sin velos al desnudo muestran las fantasías ocultas extremas del ser fascista que cuando no corre riesgos o la ley se lo permite las satisface. Las fantasías de placer de la sociedad de los Estados Modernos no son las mismas fantasías que las de otras culturas
CHS creo, Marcelo, que habría que trabajar el tipo del resentido; en eso me atrevo a dar un paso más que CS.
MR el resentido se revela al fascismo, pero por fuera de él, no acepta propagar la venganza funcional al propio fascismo aunque eso no quiere decir que no conviva con el fascismo y que en sus filas lo ignore
MR hay venganza, pero no hay placer, hay dolor
CS Venganza tiene el resentido, el facho es conciente y tiene ademàs, intenciòn.
MR la venganza del facho no busca cobrar una deuda, busca una deuda para justificar su placer que de otra forma le estaría prohibido
MR pero la prueba de que es fabricado por el disciplinamiento autoritario es que la vengaza puede ser infinita, la deuda es con el universo, es una deuda inconsciente no sabe qué intercambio está cerrando solo sabe que le da placer

Muerte, Deseo y Ley

La vida del hombre contemporáneo gira en torno a tres grandes positividades que empirizan su finitud: la biología de la vida con sus funciones, la economía con su capital, trabajo, sus modos de producción y sus conflictos y el lenguaje con sus significaciones. Y este ser procura conocerse a sí mismo estudiando funciones, conflictos y significaciones que son las representaciones que se le aparecen a su conciencia, y en un modo más o menos indirecto según el encuadre, captura el trasfondo oculto inconsciente y a-priori a estas empiricidades.   
Eventuales normas, reglas y sistemas en su historicidad son las fronteras, los fundamentos y las estructuras, los no pensados, condiciones de posibilidad de toda representación biológico-funcional (normas), productivo conflictual (reglas), linguísticas significativas (sistemas) para un hombre en sus positividades contemporáneas de la vida, el trabajo y el lenguaje.
Vemos cuán lejos de las fronteras que hay que cruzar germinan las ideologías con las que el hombre quiere cambiarse a sí mismo, desde el monetarismo hasta el marxismo, y que con cada rechazo no hace más que reforzar su modo de ser actual inserto en un positivismo finito de la vida, el trabajo y el lenguaje.
Muerte, Deseo y Ley, conceptualizan el espacio del inconsciente al cual el conocimiento sobre el hombre corresponde apuntar sin rodeos cuestionándolo directamente procurando captar su representación, es decir representar la representación a partir de la cual pueden darse y se dan todas las representaciones de todas las funciones, conflictos y significaciones conscientes e inconscientes dentro de los límites del espacio de representación actual.
Esto no significa que los trabajos intelectuales cuyo objeto es el hombre y que operan sobre representaciones conscientes no tengan conocimiento ya que  aportan un material inacabable para interpretar sus fronteras ocultas.
Los filósofos siguen denominando al inconsciente mitología freudiana por lo tanto siguen construyendo bajo la soberanía de la conciencia como en la filosofía clásica, sin embargo es el inconsciente el que está escribiendo en este momento justo antes del instante en que tomo conciencia de que estoy escribiendo para explicar que es mi inconsciente el que está escribiendo
Las investigaciones sobre el hombre deberían avanzar sobre distintos tipos de vida incluso aquellas creadas artificialmente por el hombre y en las estructuras mentales que estas desarrollan para su autoconservación, un psicoanálisis y una etnología comparadas no solamente entre distintas manifestaciones humanas para que el conocimiento sobre las fronteras empírico-trascendentales pueda actuar sobre el hombre actual antes de que este se auto destruya o destruya a una gran parte de su población si la tecnología no le permite en el corto plazo abandonar el planeta, un planeta completamente loteado, con sus propietarios ya asignados y un modo de ser de la vida, el trabajo y el lenguaje determinado por la Muerte, el Deseo y la Ley, que no solo depende de la inercia, sino también de la manipulación y que no estarán dispuestos a abandonar.

Cheque en blanco


Cuando en un Estado Moderno que como vimos es un sistema fascista de desigualdad disciplinario con poder de policía el Estado asume la tutoría sobre cierto grupo ya sea por privilegios o porque la sociedad así lo reclama por considerarlo un grupo vulnerable, dicho grupo recibe del Estado una carta de crédito acusatoria que le permitirá disponer de todo el peso del poder punitivo y aplicarlo sobre individuos de cierto grupo. En la Europa del despotismo ilustrado alguien que poseyera privilegios podía encerrar y hasta exigir la máxima condena usando como prueba su acusación o una carta de crédito en blanco emitida por el rey para disponer de la vida de otro. Al evolucionar hacia el Estado de derecho, su apéndice político se convierte en sujeto punible, la policía es apartada de los trámites administrativos y todo sujeto tiene derecho a debido proceso en caso de acusación, las cartas de crédito acusatorias no pueden condenar sin debido proceso y el juez que haga lugar a una carta de crédito acusatoria es pasible de denuncia si los elementos probatorios no justifican el peso de certeza que quiebre con el estado a priori obligatorio de la duda pro reo, por lo que el juez recurre al instrumento de la medida cautelar lo cual no implica acusación proceso ni condena, no implica nada, nadie emite juicio, nadie dice nada, eso es, simplemente es actuar con cautela con lo cual el juez no hace más que eso, actuar con cautela antes de opinar y de emitir cualquier juicio. Una medida cautelar podría frenar un derecho por un tiempo y en determinados casos en los que ese derecho solo le pertenece a quien lo ejerce de continuo, frenarlo implica irremediablemente su pérdida. Ese es el caso del derecho de los padres de criar a sus hijos y la pérdida de este derecho ante una temporal desvinculación cautelar. Un rico, es decir alguien que puede demostrar o aparentar cierta riqueza puede acusar de robo a un pobre es decir alguien que desea y necesita la riqueza del rico porque el rico pertenece a un grupo que la sociedad considera vulnerable y reclama que se lo proteja de los pobres, a eso se lo llama Seguridad y el juez podrá disponer de medidas cautelares y de otras medidas para esclarecer el hecho, incluso la privación temporal de la libertad para que no haya riesgo de fuga o de entorpecimiento de la investigación. Una mujer puede acusar de violación a un hombre porque posee una vagina que el hombre necesita y desea. Una madre puede acusar a un padre de violencia o de abuso sexual infantil porque es físicamente frágil, el hombre abusa de su físico y sus hijos pueden formar parte del deseo sexual del padre y la sociedad reclama que el Estado custodie a las mujeres, las madres y sus hijos. En el Siglo XIX el Estado se constituía en tutor de los criados, de los indígenas, de los niños, de las mujeres y en forma general de todo individuo cuya autonomía cívica no estaba garantizada porque no contaba con un cerebro suficientemente desarrollado para defenderse por sí mismo. Cuando el litigio se da entre dos hombres plenamente libres adultos el Estado asume una igualdad cívica ante la ley, ambos son considerados sujetos de idéntica autonomía cívica. Sin embargo no puede decirse que un indigente cuente con la misma autonomía cívica que un rico perteneciente a los sectores privilegiados, en muchos casos no tendrá acceso ni al tiempo, ni al conocimiento ni a los recursos para vestirse acordemente y viajar hasta un juzgado tantas veces como haga falta y que en el camino a su vez no sea sujeto pasible de la acusación por otro presunto delito vinculado a su estado de necesidad. Los profesionales de la Psicología y del Derecho son considerados en los escritos judiciales y más aun tácitamente en el convencimiento íntimo de los jueces personas honorables incapaces de mentir a menos que se pueda demostrar fehacientemente lo contrario. Las tutorías sobre los niños, los indios, los criados y las mujeres y los esclavos liberados, con frecuencia administrados por el ala religiosa del Estado, han permitido con enorme facilidad frecuentes abusos, maltratos y perversiones sobre estos sectores vulnerables puestos bajo la tutela estatal, abundan las documentaciones sobre internados de mujeres, de niños y otros seres inferiores en la escala civil tomados como prenda por las misiones, jóvenes y niños abusados por sus confesores o superiores. Desde la caída del Imperio Romano hasta los nuevos Estados Modernos del neo colonialismo, ningún Estado fascista escapa a esta historia. Como vemos ni asumir una idéntica autonomía cuando no la hay ni constituirse el Estado en tutor evitando que el individuo sea punible, de derecho como en el caso de los enfermos mentales o los niños o de hecho como en el caso de las mujeres en la actualidad, ha logrado evitar el cheque en blanco que ciertos individuos adquieren para disponer de todo el peso del Poder Punitivo y aplicarlo sobre la vida de otro individuo. Y en un sistema punitivo que fabrica criaturas vindicativas que un individuo cuente con un cheque en blanco para disponer del Poder Punitivo y aplicarlo sobre otro individuo es darle un poder ilimitado a la satisfacción del goce perverso de vengaza infinita de la criatura vindicativa y así la sociedad punitiva se nos aparece como un manojo de despojos de vidas de lo que cada cual ha podido rescatar de sí mismo después de que esa sed de venganza infinita ha sido satisfecha, un todos contra todos arrojándose con el temible Poder Punitivo cuando está a su alcance.


EM-  A todo Javert le llega su Jean Valjean.
MRtarde o temprano, solo hace falta molestar a la persona indicada
EM En breve todos seremos Valjean... si no lo somos ya mismo.
MR una porción de la población convencida de que fue ultrajada alcanza el éxtasis del orgasmo y eyacula aplastando con el poder punitivo a otro sector que supuestamente la ultrajó o entre individuos, pero la invariante siempre es el orgasmo a través de la venganza sin límites, esa es la criatura fascista del Estado disciplinario
EM Che, ¿no será demasiado freudiano lo tuyo? Jajaja! Todo es posible. Yo diría mejor pulsiones del mal sin más vueltas...
MR no es freudiano porque sería atribuirle a freud algo que no dijo, pero se lo atribujo a una construcción en los placeres inconscientes fruto de la educación disciplinaria perversa, cuando hablo de esquemas mentales estoy hablando de inconsciente
MR El mal pertenece al ámbito de las fábulas
MR todo lo inconsciente gira en torno a freud
MR ah habrás querido decir "pulsiones de lo malo" y yo lo interpreté como "el mal absoluto", ahora te entendí
MR yo estoy dando interpretaciones mias del inconsciente y el gran autor del inconsciente es Freud de modo que es freudiano si tomamos en cuenta que le doy entidad a lo impensado
EM Vale.
EM ¿Y si pensáramos que nada es inconciente? Vayamos un poco por otras ramas...
MR pero hay un ámbito no pensable, las taxonomías, los prejuicios, las técnicas adquiridas, los deseos, la única forma de intentar conocer a las sociedades es interpretando todo eso que no pueden pensar y que sin embargo está ahí porque actúan conforme a ello
MR sobre en el límite de lo pensable, porqué algunas cosas son pensables y otras no siendo que no se trata de una incapacidad biológica
MR a mí me interesa saber porqué las cosas son así y no pueden ser de otra manera, qué hace que las personas vean las cosas de una forma y no de otra
MR y aunque sean asesinos, santos, de derecha o marxistas, siempre se mueven en torno a un circulo muy limitado de todo lo posible
MR y estamos en una época en que este círculo está estrangulando a la vida humana
MR y entre otras cosas este círculo se mueve en torno al placer vindicativo construido para mantener un control social
MR podés darle el nombre que quieras, pero hay algo ahí impensable que nos organiza y organiza nuestro pensamiento
MR pero no es algo que veo yo, en cualquier trabajo de estudio de sociedades en la descripción de las culturas cuando España quiso economizar los costos de la colonización las descripciones iban sobre comportamientos sociales y no sobre las opiniones o lo que pensaban los individuos sobre tal o cual cosa, es decir no describen sus pensamientos, sino sus no pensamientos
EM MR, a pesar del cambio de paradigmas que representa el marxismo (el más significativo en toda la historia de la humanidad, me atrevo a decir...) sus implicancias a todos los campos del saber aún se desconocen; en este sentido creo que la libertad que ofrece es infinita. Recordemos que no es un dogma, es más que "una guía para la acción", mucho más que una filosofía, etc. El actual sistema te pone trampas para estrangular personas, pensamientos, ideas...
MR a mi modo de ver, hay un marxismo, el engeliano, que se asume como materialista determinístico y el determinismo sea materialista o idealista es deista, cree en una dualidad, la dialéctica es una realidad dual ya sea idealista o materialista en el fondo son una misma cosa, lo que las define es la dualidad de la entidad dialéctica, no es más que otra forma de hablar de de dios y del sentido universal de las cosas con lo que nunca podría acordar y que ya deberían haber sido desechados hace siglos. Marx jamás acepto ese dualismo jamás aceptó que el materialismo sea un determinante, no era deista y hablar de determinismo es hablar de deismo. Dejando de lado ese aspecto, el marxismo se eidifica a partir de las nociones de Capitalismo y Estado y es razonable que así sea ya que se define con conceptos modernos: hombre, humanidad, trabajo, riqueza e intercambio, organicidad, son los mismos conceptos de la modernidad que aparecen en todas las ideologías desde el monetarismo hasta el marxismo, entonces para mí no hay un verdadero cambio de paradigma, se mueve dentro de un paradigma para criticar los privilegios
MR El cambio de paradigma de la modernidad gira a mi modo de ver en torno al descubrimiento del inconsciente
MR un cambio de paradigma debería venir acompañado con un cambio en la taxonomía de los conceptos, un hombre que deje de privilegiar su ego, el trabajo, el intercambio, las riquezas, la vida humana, la vida, ese sería un hombre con un paradigma nuevo
EM Peto la idea del inconciente no es nueva...
MR es cierto, pero su interpretación sí
MR los etnólogos anteriores a la modernidad no sabían que eran etnólogos
MR hacían descripciones de las que se puede interpretar la estructura mental de un pueblo, no estaban concientemente interpretando los confines del pensamiento, no lo hacían a sabiendas
EM (Dejar de) privilegiar el ego, el trabajo, el intercambio, riquezas, etc son conceptos de una clase dominante, justamente!
MR ni siquiera estaba en el foco de atención el organismo humano
MR son conceptos de toda la sociedad, la sociedad gira en torno a esos conceptos, para que hubiera un cambio radical en los modos de vida deberían pasar a ser conceptos anticuados
EM Se complicó la discusión y es para cerebrarlo...
MR jaja te había escrito un mensaje y no se donde fue a parar decía que para que haya un nuevo paradigma, trabajo, intercambio, riquezas, ego deberían convertirse en conceptos anticuados
EM Vamos a tener que recurrir a Levy-Strauss...
MR toda la sociedad gira en torno a esos conceptos no solamente la clase dominante
MR exactamente
MR LEvy-Strauss
MR Levy-Strauss es el Freud de la sociología
EM Si hay algo que queda claro es la complejidad y vastedad de conocimientos que se necesitan para entender mejor este Mundo, explicarlo y de algún modo transformarlo de una vez y para siempre.
MR muy cierto, tal vez por la misma complejidad de la trama que nos aliena necesitamos de muchos conocimientos adquiridos para distinguir entre lo natural y lo naturalizado o que todo es naturalizado
MR y salir a la superficie para recién entonces atinar a conocer algo del universo
EM ¡La mayoría continúa viviendo en cavernas!
MR las cavernas que se ha construido el hombre contemporáneo son mucho más tenebrosas que las que pudo haber imaginado un hombre antiguo

EM La construcción de Kafka explica las cavernas mentales...